Tras la concesión
Cómo justificar una subvención después de que te la concedan
Que te concedan una ayuda no cierra el expediente. La mayoría de subvenciones exigen demostrar, dentro de un plazo, que el dinero se ha destinado a lo aprobado. Esta guía explica qué esperar en esa fase y cómo evitar un reintegro.
Qué es justificar una subvención
Justificar es el trámite en el que demuestras ante el organismo que has cumplido el objeto para el que se concedió la ayuda. No es lo mismo que la solicitud inicial: aquí ya no pides, sino que acreditas lo realizado.
El plazo de justificación no siempre aparece en la convocatoria original; suele figurar en la resolución de concesión, junto con el modelo exigido (cuenta justificativa, memoria de actuación o memoria económica).
Documentos que suelen pedir
Lo habitual es aportar facturas y justificantes de pago, una memoria de las actividades realizadas y, si hubo contratación de personal, nóminas y documentos de cotización. En obras, suele exigirse certificado final.
El gasto debe corresponder al periodo subvencionable indicado en las bases. Un gasto anterior o posterior a ese periodo, aunque esté relacionado, normalmente no se admite en la justificación.
Qué pasa si no justificas a tiempo o de forma incompleta
Si falta algún documento o hay defectos, el organismo suele emitir un requerimiento de subsanación de la justificación, con un plazo adicional breve para completarla.
Si no se subsana o el gasto no queda justificado, puede abrirse un expediente de reintegro: devolver parte o todo el importe, con intereses. Conviene guardar copia de todo lo presentado y del acuse de recibo.
Lista de comprobación
- He anotado el plazo de justificación indicado en la resolución de concesión
- He guardado facturas y justificantes de pago del gasto subvencionado
- He comprobado que los gastos están dentro del periodo subvencionable
- He preparado la memoria de actuación o memoria económica exigida
- He verificado el canal y formato exigido para presentar la justificación